NUESTRA IDENTIDAD
Lo que somos, lo que nos sostiene y la manera en que servimos
Toda comunidad cristiana, necesita saber quién es.
No se trata simplemente de tener un nombre, un logo, una página web o una estructura ministerial. La identidad de una comunidad se reconoce por aquello que cree, por aquello que valora y, especialmente, por la manera en que vive aquello que confiesa.
Entendemos nuestra identidad, desde Cristo y desde las Escrituras.
No queremos construir una identidad alrededor de una persona, una plataforma o un proyecto. Queremos que todo lo que somos y hacemos, encuentre su fundamento en Jesucristo.
Nuestra identidad puede resumirse en una convicción:
Cristo es nuestra Roca, Dios es nuestra Fuente y nuestro llamado es servir para edificación de las personas y extensión del evangelio.
1. SOMOS UNA COMUNIDAD CRISTIANA
Roca Fuente de Abundancia, no existe solamente como una plataforma de contenidos cristianos.
Somos una comunidad que reconoce a Jesucristo como Señor, y procura caminar bajo la autoridad de las Escrituras.
Entendemos que la vida cristiana no fue diseñada para vivirse en aislamiento, necesitamos aprender unos de otros, orar unos por otros, animarnos, corregirnos con amor, crecer juntos y servir al propósito de Dios.
Por eso queremos construir espacios donde una persona pueda acercarse, escuchar la Palabra, hacer preguntas, recibir orientación bíblica, crecer en su fe y encontrar oportunidades para servir.
La comunidad cristiana, no se define únicamente por reunirse. Se define también por cómo se relaciona, cómo enseña, cómo sirve y cómo representa a Cristo delante de los demás.
2. SOMOS UNA COMUNIDAD CENTRADA EN CRISTO
Jesucristo no es un elemento más dentro de nuestra identidad, Él es el centro.
Todo ministerio cristiano necesita regresar constantemente a esta pregunta:
¿Estamos llevando a las personas hacia Cristo o hacia nosotros mismos?
Nuestra respuesta debe ser clara.
Queremos que quienes se acerquen a RFA conozcan más profundamente a Jesucristo, comprendan su Palabra y aprendan a seguirlo.
Por eso, no queremos crear dependencia personal del ministerio.
El propósito del acompañamiento es ayudar al creyente a desarrollar, una relación madura con Dios y una vida fundamentada en las Escrituras.
Juan 15:5 nos recuerda que separados de Cristo nada podemos hacer.
Esta verdad también define nuestra identidad ministerial, no somos la fuente, dependemos de la Fuente, que es Dios.
3. SOMOS UNA COMUNIDAD FUNDAMENTADA EN LA PALABRA
Nuestra identidad no puede separarse de la Biblia.
Las Escrituras establecen el fundamento de nuestra enseñanza, orientan nuestra conducta y nos ayudan a discernir aquello que debemos creer y practicar.
Por eso damos un lugar central a:
• La enseñanza bíblica, y él estudio de las Escrituras.
• La formación doctrinal, y él discipulado.
• La predicación, la reflexión y la aplicación práctica de la Palabra.
No queremos utilizar la biblia, simplemente para confirmar lo que ya pensamos. Queremos permitir que la Palabra de Dios confronte nuestras ideas, corrija nuestros caminos y forme nuestro carácter.
Una comunidad bíblica no es aquella que solamente cita muchos textos, sino aquella que permite que las Escrituras gobiernen su vida.
4. SOMOS UNA COMUNIDAD DE AVIVAMIENTO
Cuando hablamos de avivamiento, no nos referimos solamente a una experiencia emocional o a una reunión con gran intensidad espiritual.
Entendemos el avivamiento como un despertar hacia Dios que produce una respuesta real de arrepentimiento, obediencia, santidad, amor por las Escrituras, oración y compromiso con la misión de Cristo.
Un avivamiento que no transforma la vida del creyente, termina reduciéndose a una experiencia pasajera.
Por eso queremos cultivar un ambiente espiritual, que tenga profundidad.
Buscamos una comunidad que:
• Permanezca en oración con perseverancia, ame la Palabra, honre al Espíritu Santo.
• Exalte a Cristo, camine en santidad, sirva al prójimo y anuncie el evangelio.
Creemos que un avivamiento produce fuego espiritual, y ese mismo fuego debe de producir fruto, para la gloria de Dios.
5. SOMOS UNA COMUNIDAD SENSIBLE A LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
Reconocemos al Espíritu Santo como Dios presente y activo en la vida del creyente y de la Iglesia.
Queremos caminar bajo su dirección, pero también entendemos que toda experiencia espiritual debe ser examinada a la luz de las Escrituras.
No queremos escoger entre la Palabra y el Espíritu Santo.
Queremos vivir una relación en la que la verdad bíblica y la dependencia del Espíritu, formen parte de nuestra vida.
El Espíritu Santo nos conduce a Cristo, nos recuerda su Palabra, produce fruto en nosotros y nos capacita para servir.
Por eso anhelamos ser sensible a su voz en una fé ferviente, pero también madura, abierta a la obra de Dios, pero responsable en el discernimiento.
6. SOMOS UNA COMUNIDAD QUE VALORA LA INTEGRIDAD
Creemos que el carácter debe acompañar al ministerio.
Una persona puede tener conocimiento, habilidades, liderazgo o influencia, pero ninguna de estas cosas sustituye la integridad.
Queremos cultivar una cultura ministerial donde la verdad tenga valor, donde exista responsabilidad y donde los servidores comprendan que servir a Dios también involucra cuidar su testimonio.
La integridad comienza en aquello que nadie ve.
Incluye nuestras decisiones privadas, nuestras palabras, nuestras relaciones, nuestro manejo de los recursos, nuestra manera de tratar a las personas y nuestra disposición para reconocer cuando necesitamos corregir algo.
No aspiramos a presentar una imagen de perfección, aspiramos a caminar en verdad delante de Dios.
7. SOMOS UNA COMUNIDAD QUE CREE EN EL CRECIMIENTO
No esperamos que todos se encuentren, en el mismo punto de madurez espiritual.
• Algunos, estarán comenzando.
• Otros, estarán atravesando procesos difíciles.
• Algunos, necesitarán fundamentos.
• Otros, necesitarán formación para servir.
Otros, estarán preparados para acompañar a quienes comienzan.
Por eso queremos crear, caminos de crecimiento.
• Una persona puede comenzar con un devocional, puede continuar con una enseñanza bíblica.
• Después puede entrar en un proceso de discipulado, más adelante puede recibir formación ministerial. Y finalmente puede convertirse en alguien que ayuda a formar a otros.
Este proceso refleja un principio sencillo:
• recibimos para crecer y crecemos para servir.
8. SOMOS UNA COMUNIDAD QUE BUSCA LA UNIDAD
La unidad cristiana, no significa que todos pensemos exactamente igual en cada asunto.
Significa reconocer aquello que nos une en Cristo y aprender a caminar con humildad, verdad y amor.
Queremos evitar divisiones innecesarias, competencia ministerial y comparaciones que dañen la comunión.
Cada ministerio tiene una asignación particular, pero ninguno debe convertirse en una competencia.
El Reino de Dios es mayor que cualquier ministerio local.
Por eso queremos celebrar aquello que Dios hace en otros, aprender cuando sea necesario y mantener nuestro corazón libre de rivalidad.
La edificación del cuerpo de Cristo es más importante que el reconocimiento de una persona o ministerio.
NUESTRA IDENTIDAD EN UNA FRASE
Si tuviéramos que expresar nuestra identidad en pocas palabras, diríamos:
Roca Fuente de Abundancia es una comunidad cristiana de avivamiento para las naciones, centrada en Jesucristo, fundamentada en las Escrituras, dependiente del Espíritu Santo, comprometida con la formación de discípulos y dispuesta a servir al prójimo.
ROCA, FUENTE Y ABUNDANCIA
Nuestro nombre, también expresa parte de nuestra identidad.
ROCA
La roca representa firmeza, fundamento y seguridad, Para nosotros la verdadera Roca es Cristo.
Nuestra seguridad no está en una organización, en una persona ni en nuestros propios recursos. Siempre, está en Dios.
FUENTE
Una fuente representa aquello de donde procede el agua, nuestra vida espiritual no nace de nosotros mismos.
Dios es quien sostiene, renueva y provee. Dependemos de Él, y la fuente que fluye del Espíritu.
ABUNDANCIA
La abundancia que anunciamos, no debe entenderse a bienes materiales.
En Cristo encontramos la verdadera riqueza de una vida reconciliada con Dios, gracia, salvación, esperanza, crecimiento espiritual, comunión y propósito.
La abundancia bíblica no consiste, simplemente en tener más.
Consiste también en recibir de Dios una vida que pueda dar, servir, compartir y bendecir a otros.
NUESTRO COMPROMISO
Como ministerio queremos seguir creciendo, sin perder nuestro fundamento.
• Queremos utilizar nuevas herramientas, sin abandonar la Palabra de Dios.
• Queremos alcanzar nuevas personas, sin olvidar el discipulado.
• Queremos desarrollar nuevos proyectos, sin perder nuestra dependencia de Dios.
• Queremos formar líderes, sin crear plataformas de orgullo.
• Queremos servir a las comunidades, sin convertir el servicio en espectáculo.
• Queremos hablar de avivamiento, sin reducirlo a emoción.
• Queremos enseñar doctrina, sin convertirla en una discusión fría.
• Queremos defender la verdad, sin perder el amor.
Y queremos amar, sin abandonar la verdad.
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