40 DIAS DE “RESTAURACIÓN, ANHELO"

 

1. Introducción a la serie devocional 

“Cuando el alma vuelve a tener hambre de Dios"

Hay momentos en la vida en los que exteriormente podemos y seguimos adelante, pero interiormente sabemos que algo es opuesto y necesita ser restaurado.

Estamos trabajando, sirviendo muchas veces, hablando, sonriendo y cumpliendo responsabilidades, pero en lo profundo del alma puede existir cansancio, vacío, heridas, desánimo o una pérdida silenciosa del deseo de buscar a Dios.

Y es precisamente allí donde comienza esta serie de enseñanza.

“Restauración y Anhelo” nace como una invitación a volver el corazón hacia Dios y las escrituras. No como quien busca simplemente sentirse mejor de si mismo o tal vez en apariencias en ser visto, sino como quien reconoce que necesita nuevamente la presencia del Señor, su Palabra, su dirección y su obra restauradora.

 

El salmista expresó un anhelo que sigue siendo profundamente necesario hasta nuestra época:

...¹ Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.” Salmo 42:1 (RV60)

• El alma del creyente puede cansarse, fatigarse, pero Dios puede renovarla.

• El corazón puede estar lleno de heridas y sufriendo, pero Dios puede restaurarlo.

• La pasión espiritual puede disminuir, pero Dios puede despertar nuevamente el anhelo con su presencia.

 

Estos 40 días han sido concebidos como un espacio para detenernos, reflexionar, meditar en las escrituras y permitir que Dios trate con nuestro interior.

Aquí no encontrarás simplemente pensamientos motivacionales. Pero sí encontrarás una invitación a regresar a la fuente del espíritu.

A lo largo de este recorrido hablaremos de restauración, arrepentimiento, esperanza, comunión, confianza, obediencia, sanidad del corazón, búsqueda de Dios y renovación espiritual.

 

Es Por qué existe para nosotros un propósito mayor, y es de:

• que nuestro anhelo por Dios vuelva a ocupar el lugar que nunca debió perder.

• Porque la restauración más profunda no consiste solamente en recuperar lo que perdimos, sino en descubrir nuevamente a Aquel que siempre estuvo allí esperando.

 

2. La restauración nos guia al anhelo de sanar el alma 

“Cuando Dios comienza a restaurar el alma" todos necesitamos restauración en algún momento.

Hay temporadas en las que nuestra fe parece fuerte y otras en las que apenas encontramos fuerzas para continuar, hay momentos de abundancia espiritual y otros en los que sentimos que nuestro corazón necesita volver a respirar.

Pero la buena noticia es que Dios no abandona al corazón quebrantado.

La Escritura declara:

...³ El sana a los quebrantados de corazón,  Y venda sus heridas. Salmos 147:3 (RV60)

Estas palabras revelan el carácter de nuestro Dios. Él no desprecia nuestras heridas ni ignora nuestras luchas. Él se acerca al quebrantado, restaura lo que está herido y vuelve a levantar al que ha caído.

Muchas veces cuando caminamos y tropezamos difícilmente encontramos ayuda que nos encaminen a levantar para volver y seguir, pero si podemos observar el alejamiento de muchos.

Sin embargo, la restauración comienza cuando reconocemos nuestra necesidad de levantarnos del suelo y no quedarnos allí.

No podemos buscar aquello que creemos que no necesitamos. Por eso, esta serie nos llevará a hacernos preguntas profundas:

• ¿Cómo está realmente mi corazón?

• ¿He perdido el hambre por la presencia de Dios?

• ¿Todavía encuentro deleite en Su Palabra?

• ¿Estoy buscando realmente a Dios o solamente buscando lo que Dios puede darme?

• ¿Mi relación con Él sigue siendo una prioridad?

Estas preguntas no pretenden condenarnos, más bien pretenden despertarnos del auto egoísmo 

Porque muchas veces necesitamos detenernos antes de continuar, es porque en ese instante nuevamente debemos anhelar:

• Volver a escuchar.

• Volver a orar.

• Volver a meditar.

• Volver a buscar.

• Volver a confiar.

• Volver a decir:

“Señor Jesús, necesito de Ti".

La restauración bíblica, no significa regresar simplemente a una versión anterior de nosotros mismos. Significa permitir que Dios, haga una obra nueva y profunda en nuestro corazón.

 

David entendió esta necesidad cuando oró:

...¹⁰ Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmo 51:10 (RV60)

David no pidió solamente que Dios cambiara sus circunstancias, él pidió que cambiara su corazón.

En ésto consiste, el centro de esta serie.

Durante estos 40 días no solamente vamos a pedirle a Dios, que restaure aquello que hemos perdido. También vamos a permitir que Él despierte en nosotros algo que quizás se ha debilitado.

 

El anhelo por Su presencia.

“Porque cuando vuelve el anhelo, vuelve la búsqueda. Cuando vuelve la búsqueda, volvemos a las escrituras, cuando volvemos a las Escrituras, nuestra mente comienza a ser renovada. Y cuando la verdad de Dios vuelve a gobernar nuestro corazón, nuestra vida comienza a recuperar la dirección.

Dedicatoria: A Dios, el Espíritu Santo.

A tí espíritu santo, fuente viva que renueva el alma, nuestro aliento que despierta el corazón

y la luz eterna que guía cada paso.

Esta serie de libro devocional nace como ofrenda de gratitud, por tu paciencia y comprensión al formarnos. Por tu voz suave que nos llama al arrepentimiento,

por tu poder que restaura lo quebrantado,

y por tu amor que nos conduce siempre al Padre.

Te dedicamos estas páginas

como un acto de rendición y adoración,

reconociendo que sin tu presencia

nada tiene sentido, y que sin tu dirección

todo esfuerzo sería vacío.

Que cada palabra escrita, sea instrumento en tus manos, que cada devocional conduzca a una mayor intimidad con Dios. Que cada lector experimente tu consuelo, tu corrección amorosa, tu paz que sobrepasa todo entendimiento y tu fuego santo que vuelve a encender la fe.

Recibe esta obra como incienso agradable,

como clamor sincero del corazón, como testimonio de vidas que anhelan caminar contigo día tras día.

A tí sea la gloria, la honra y la alabanza, hoy y por siempre, en él nombre de Jesucristo amén.